A modo de bienvenida

Este espacio pretende ser un sitio de encuentro para todos aquellos (alumnos, padres, profesores o lectores en general) que quieran compartir y opinar sobre distintas actividades de lengua, literatura, cultura clásica o la escuela en general.







































jueves, 21 de noviembre de 2013

Historias con la "J"

Los alumnos de 2º de la ESO has escrito unas bonitas historias con vocabulario que lleva el sonido o la grafía "j".

Ahí va una de ellas:

                                        La bruja y el rey

                Hace mucho tiempo, en un país lejano, vivía una vieja bruja en una pequeña casita. Tenía secuestrada entre rejas a una preciosa mujer, la razón era que quería adelgazar y quería que aquella mujer le diera algunos consejos para ello.

               La mujer le dijo que lo mejor para bajar de peso era hacer ejercicio y hacer una sopa   de berenjenas. Lo que la bruja quería conseguir era ser hermosa para casarse con su majestad, el rey.

              La mujer quiso ayudarla e hizo preparar a unas personas la sopa de berenjenas. Poco después se lo trajeron unos viajeros en una caja y la bruja se la bebió con gusto.

              Al cabo de unos días consiguió bajar de peso y de ser una bruja horrible, pasó a ser  una bella señora. Le dio las gracias a la mujer y fue camino del castillo. 

            Al cabo de un tiempo la bruja se casó con el rey, pero no porque fuera guapa, si no porque el rey se enamoró de su forma de ser.

   Fin.                                                                          Nora González e Iban Indacoechea

 

                       La lagartija jinete


                Hace mucho tiempo una lagartija se hizo jinete y caballero. Desde entonces se convirtió en un verdadero héroe.

        Un día iba comiendo una berenjena que un monje, muy amablemente, le había dado en su aventura anterior. Entonces escuchó a una mujer pedir socorro. Se volvió y vio a una dama preciosa a la que unos forajidos, (entre ellos hombres, mujeres, niños y niñas) estaban raptando.

        Al instante desenvainó su espada e iniciando el galope atrapó a uno de los niños para, más tarde, usarlo como moneda de canje a cambio de la mujer. Pero a éstos no pareció importarles. Así que volvió a emprender el galope y con unos audaces y rápidos movimientos y golpes de espada acabó con todos ellos.

        Más tarde llevó a la desmayada mujer al castillo donde se enteró de que ésta era la hija de su majestad el rey. Éste, en agradecimiento, le concedió la mano de su hija y le dio el mejor hospedaje posible. A la mañana siguiente celebraron su boda. En el banquete la vajilla era de la mejor plata y porcelana del reino.

        Finalmente, después de vivir muchas más aventuras, su majestad el rey murió y nuestro héroe fue un justiciero y piadoso rey.

IÑIGO ALMAZÁN, La lagartija jinete